CASA DE PIEDRA SE PUDO RECUPERAR POR EL BUEN MANEJO DE LOS CAUDALES

 In Prensa

riocoloradoResultaron un factor fundamental, también, las intensas y reiteradas lluvias en el valle bonaerense, lo que retrasó el programa de erogaciones desde el dique. David Roldán / droldan@lanueva.com.

Condiciones climáticas favorables en el valle bonaerense, más una coordinación adecuada en el manejo del agua han permitido que hoy hayan desaparecido los islotes que, un año atrás, mostraban con mucha crudeza la crísis hídrica del río Colorado en Casa de Piedra.

En esto coinciden autoridades del Comité Interjurisdiccional del Río Colorado, de Corfo Río Colorado, los consorcios de riego y los propios productores, luego de transcurrida una buena parte del período productivo.

Es que el ciclo 2013/14 fue muy restrictivo desde el punto de vista de la disponibilidad de agua para riego en el valle bonaerense, lo que terminó impactando directamente sobre la productividad regional, según admite el ingeniero Marcos Aragón, gerente técnico de Corfo.

Este hecho tuvo su expresión mayor entre diciembre de 2013 y abril de 2014 y se originó en el escaso caudal que tenía el Colorado, a raíz de la gran deficiencia hídrica que se viene atravesando después de varios años muy magros en materia de nevadas, lo que llevó el nivel del lago Casa de Piedra a valores que sólo tenían antecedentes cuando comenzó el llenado, en la década del 90.

Y como si esto fuera poco, se agregó otro factor negativo: una sucesión de temperaturas muy elevadas en el área de regadío.

El ciclo actual se inició con más optimismo, porque desde abril a octubre se produjeron reiteradas y abundantes precipitaciones en la zona.

Esta situación mejoró las condiciones de humedad de los suelos, lavó las sales acumuladas durante el período de laboreo y optimizó las condiciones para los cultivos de primavera.

Se sumó a ello un invierno muy suave en materia de bajas temperaturas.

No obstante, las siembras se atrasaron porque los productores no podían entrar a los campos a sembrar.

Consecuencia: 15% menos de cebolla implantada y un 50% menos de girasol, dos de los productos más demandantes de agua.

Así fue que se postergó en varias oportunidades la apertura de compuertas para mayores erogaciones.

Igualmente, se puede decir que este verano fue más fresco y más cambiante, contribuyendo a demandar menos caudales.

En comparación con igual fecha del año pasado, hoy la situación hídrica es mejor.

Desde diciembre se erogan valores similares al año pasado, pero con una demanda un poco menor, traduciéndose en una oferta que alcanza para todos los requerimientos.

Para el otoño venidero se ha previsto una entrega un poco mayor que la del año pasado, tratando de satisfacer los pedidos de los productores ganaderos y tamberos que deben implantar pasturas para el ciclo siguiente.

En esa época también se inicia la siembra de cebolla temprana, que ocupa del 10 al 20 % del área total.

Aragón reconoció que se ha trabajado en forma muy coordinada con los productores, los consorcios de riego y el Coirco.

“No obstante, aún estamos lejos de lo óptimo de las reservas,por lo que hay que seguir muy cautos a la hora de programar cultivos”, dijo.

Y se esperanzó en que el próximo invierno llegue con nevadas abundantes para recomponer de a poco la situación de la cuenca.(lanueva.com)


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