“EL VALLE BONAERENSE DEL RIO COLORADO TIENE UN GRAN POTENCIAL EN MATERIA FORESTAL”

 In Destacados, Noticias

En esta definición coincidieron funcionarios del área forestal, tanto a nivel nacional como provincial, que visitaron la zona de Corfo, para participar de una jornada con productores e ingenieros y ofrecerles una capacitación.

Se trata de Julio García, técnico del área de Valles Irrigados con forestación del ministerio de Agroindustria de la Nación y Pedro Botta, director de Bosques y Forestación del ministerio de Agroindustria de la Provincia de Buenos Aires.

En compañía de integrantes del Area de Desarrollo de Corfo, encabezados por la ingeniera Ursula García Lorenzana, y profesionales del Inta Hilario Ascasubi fueron a visitar a Gabriela Ciccone, propietaria de un campo donde se aplicó el plan de incentivo provincial, que apoya las forestaciones.

Específicamente, se le hizo entrega de material genético sin cargo, unas 1.500 guías de álamo australiano que se ubicarán en una superficie de cinco hectáreas.

Le preguntamos a los visitantes por qué razón se utilizaban álamos.

“Ocurre que el álamo tiene ya una historia de cultivo en la región. De hecho, tuvo una etapa de forestación bastante importante, en las décadas del 70 y 80 que luego se interrumpió. De todas maneras se conocen especies y variedades que tienen buen comportamiento en términos de crecimiento”, dijeron.

Agregaron que estas variedades están estudiadas y tienen muy buenas condiciones de calidad de madera apreciada por la industria.

“Estos antecedentes, más la existencia de un grupo interinstitucional muy sólido representado por varias instituciones nos llevó a trabajar desde cuatro años a esta parte”, acotaron.

Ese grupo está integrado por Corfo, el INTA, la Universidad Nacional del Sur, el Consorcio Hidráulico y las comunas de Villarino y Patagones, entre otros.

Los estudios preliminares, a lo largo de tres años permitieron corroborar que la técnica de plantación a raíz profunda podía ser favorable, en particular tratando de aprovechar lotes más secos ubicados en áreas de riego.

“Es una alternativa para lugares de muy baja productividad de este valle”, dijo García.

Explicó que en la operatoria se utiliza la planta completa o la guía.

Dijo que tanto el álamo, como el sauce, tienen una gran facilidad para emitir raíces.

Se hace un hoyo, para lograr que la parte basal de esa guía entre en contacto en el suelo a una profundidad donde la napa nunca quede debajo de esa línea y por lo tanto se llegue a descolgar del abastecimiento de agua.

“Necesitamos que la planta siempre tenga humedad. El álamo necesita unos 800 milímetros por año a lo largo de la etapa de crecimiento para prosperar comercialmente. En una zona donde llueven de 200 a 300 milímetros, lo que resta lo debe tomar de la napa”, dijo.

Más allá de que el productor suele conocer el suelo, es importante conocer el tenor salino que pueda tener el agua subterránea, de manera que no afecte a la planta.

–¿Qué cantidad de plantas se colocan por hectárea?

–Unas 300 plantas. Los espacios pueden ser cuadrados o rectangulares. Esto juega con la orientación del cuadro respecto del sol y con la actividad productiva que se va a desarrollar entre las plantas, dependiendo, inclusive, de la maquinaria que se puede llegar a utilizar.

–¿Qué índice de crecimiento tiene el álamo?

–Necesita unos 15 años para llegar a un nivel de corte. Obviamente, dependerá de la calidad del suelo y de la mayor o menor disponibilidad y calidad del agua para que ese plazo se acorte o se alargue.

–¿Se puede pensar en utilizar el rebrote una vez talado?

–En ningún lugar del mundo se utiliza, con excepción de aquellas plantas que se usan para fabricar celulosa. Pensar en el rebrote nos genera problemas a futuro, pues cada vez va a ser más difícil eliminar una especie para reemplazar la otra.

–¿En qué zonas no muy distantes se hicieron experiencias similares?

–Existe mucha experiencia a nivel internacional. En España existen más de 75 mil hectáreas plantadas con esta técnica. Aquí hay productores en la zona de Guardia Mitre que empezaron hace unos seis años y hoy cubren 50 hectáreas, con muy buen crecimiento.

Pedro Botta dijo que este proyecto se enmarca en un plan foresto industrial que se lanzó en diciembre del año pasado.

“La proyección es para 2030 donde la provincia de Buenos Aires, siguiendo la iniciativa nacional, busca forestar 100 mil hectáreas, es decir el doble de las actuales. El país busca

llegar a las 2 millones de hectáreas, o sea crecer unas 800 mil”, dijo.

Hay proyectos en San Antonio de Areco, en Napostá (campo de la Universidad Nacional del sur) y Chascomús.

“La idea es explicando a los productores cómo crece el álamo, como se puede combinar la madera con la ganadería y generar parámetros físicos y económicos sólidos”, dijo Botta.

–¿Cómo ven a la zona de riego de Corfo en este contexto?

–Con una visión estratégica, la Argentina y Buenos Aires necesitan la materia prima. Cada vez se consume más madera, sea para producir papel, para usos sólidos o para muebles y estamos importando mucho. Sabemos que esta región tiene mucho potencial, que está la demanda, el puerto de Bahía Blanca y hay mucho desarrollo pensado hacia el sur.

“Estos proyectos se complementan muy bien con actividades hortícolas y frutícolas y el desarrollo industrial pensado para Pymes sería algo bastante genuino para pensar en esta región”.

“Sería interesante generar masas forestales en las chacras, en unidades económicas de 5, 20 o 30 hectáreas y después

que los mismos productores, unidos en consorcios, puedan industrializar la materia prima”, dijo Botta.

–¿Cómo deben hacer aquellos que están interesados en estos planes?

–Nuestra idea fue abrir una ventanilla del ministerio en Corfo. El plan de promoción nacional da un aporte económico por hectárea plantada y financia podas, además de contar con varios beneficios fiscales. Hay que presentarse a través de un profesional. También se puede ingresar a la web del ministerio.

Tanto García como Botta participaron de una reunión de la mesa forestal en el Centro de Capacitación de Corfo.

Con posterioridad, ofrecieron una capacitación dirigida a ingenieros agrónomos y forestales sobre “Gestión de Planes Forestales” en el salón de actos del mismo centro.


 

Print Friendly, PDF & Email

Start typing and press Enter to search