JUNTOS POR UN CAMPO LIMPIO

 In Prensa

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Bajo la premisa de que toda acción directa o indirecta efectuada por el hombre produce impactos sobre el medio ambiente y la actividad agropecuaria no es la excepción, se ha puesto en marcha en el sur del distrito de Villarino un sistema para el manejo de residuos, de manera de evitar riesgos posteriores en el medio rural y urbano.
En esa región se descartan, anualmente, grandes cantidades de envases vacíos de plaguicidas y polietilenos usados en invernáculos, túneles, mulch, silos bolsa y pilas de cebolla.
En consecuencia, estamos frente a desechos que demoran muchos años en degradarse, a lo que debe sumarse que los envases de agroquímicos casi siempre contienen trazas de producto puro, constituyendo un peligro de contaminación del suelo y el agua y de intoxicación de animales y personas.
En 2006 la Asociación de Productores de Villarino Sur (Aprovis), Funbapa y el municipio de Villarino elaboraron un proyecto para la gestión de los envases vacíos de productos fitosanitarios.
Se comprendía que era importante adaptarse a los protocolos internacionales vigentes para preservar la imagen de la zona como exportadora de alimentos, puntualizándose que el cuidado del medio ambiente resulta fundamental para asegurar la calidad de vida de la población y la sustentabilidad de la actividad agropecuaria.
Así fue como en 2007 se puso en funcionamiento el Proyecto Piloto Manejo de Envases Vacíos de Productos Fitosanitarios, al cual rápidamente adhirieron la agencia experimental del INTA de Hilario Ascasubi y Corfo Río Colorado.
La fuente de financiamiento fueron los derechos de comercialización sobre la producción hortícola y frutícola de Villarino, que es una tasa que los productores pagan al municipio por cada tonelada de cebolla que egresa de la región.
Tiempo después todas las instituciones nombradas comenzaron a trabajar en un nuevo proyecto para el tratamiento de los polietilenos de desechos y, finalmente, en 2013 ambos proyectos se fusionaron bajo el nombre de “Recepción y reciclado de plásticos usados en la actividad agropecuaria”.

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El proyecto tiene como objetivos promocionar el manejo racional de los residuos plásticos, sensibilizar sobre los problemas que implican y promover la forestación.
Ahora bien, ¿por qué promover la forestación? Porque por cada 30 kilos de polietileno o 50 envases se entrega, a cambio, un vale por cinco árboles, que puede ser canjeado en los meses de septiembre y octubre.
Los productores interesados en participar deben acercarse al centro de acopio, que funciona en la planta de tratamientos de residuos sólidos ubicada a la altura del kilómetro 801 de la ruta nacional 3.
Allí son atendidos por personal municipal y pueden entregar los polietileno de desecho y los envases de agroquímicos vacíos y limpios con la técnica del triple lavado o con el sistema a presión de la pulverizadora.
Periódicamente, los envases vacíos de agroquímicos son retirados por una empresa habilitada por la OPDS y los polietilenos son enviados a empresas encargadas de su reciclado.
Como las instituciones intervinientes son conscientes de la importancia de la educación, durante el último año se articuló con la Secretaría de Inspección Educativa de la zona sur de Villarino para elaborar estrategias de difusión y sensibilización sobre la problemática de los residuos plásticos y su gestión, destinados a los tres niveles.
Quienes participan de este proyecto expresaron que apelan a la buena voluntad de los productores y trabajadores rurales, para que no dejen los envases de agroquímicos o los polietilenos en desuso tirados en el campo o desagües, ni que los quemen o entierren.

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