In Prensa
La crisis pide mucha cautela   EN DIVERSAS oportunidades se ha abordado, tanto en esta columna como en
otras páginas, la difícil coyuntura por la que atraviesa la cuenca del río Colorado, 
producto de siete años en los que en las nacientes se han producido nevadas 
por debajo de lo normal.
 COYUNTURA QUE ha determinado que prácticamente se hayan consumido 
la mayor parte de los caudales que, tras la presa de Casa de Piedra, poseía el 
lago formado a comienzos de la década del 90.
 ELLO, POR la necesidad de alimentar de humedad las áreas en producción, 
en tanto se diluía la esperanza de inviernos crudos que dejasen precipitaciones 
níveas como para recuperar lo perdido.
 ESTE CICLO no tuvo características diferentes. Es más, podría decirse, sin 
temor a equivocarnos, que fue peor, en función de que ni siquiera los pronósticos
más esperanzadores se terminaron cumplieron.
 LA EXCEPCION fue la existencia de una primavera muy lluviosa en el valle 
bonaerense administrado por Corfo Río Colorado, que posibilitó frenar algo la 
apertura de las compuertas y retener algunos caudales para el resto del 
perstra zonaíodo productivo.
 CLARO QUE, en contrapartida, entre diciembre y enero, gran parte de la
región patagónica, incluída, por supuesto, la que atraviesa el cauce y el propio
valle bonaerense, padecieron los efectos de una ola de calor con pocos 
antecedentes en los últimos años.
 LA CONSECUECIA es que lo se pudo recuperar se terminó evaporando
rápidamente, ya que los cultivos implantados exigían los riegos propios de
su evolución o, inclusive, un poco más. 
 SI ALGO favoreció en todo este proceso, fue la acción coordinada entre los
distintos organismos involucrados, en particular Corfo y el Comité 
Interjurisdiccional del Río Colorado (Coirco), para manejar los caudales y 
la toma conciencia por parte de los chacareros de la situación planteada
y la necesidad de ordenar el manejo del agua.
 ¿QUE QUEDA, por delante? La certeza de que el próximo ciclo va a ser 
peor que este, si es que el invierno no cambia y recupera su característica, 
con lo que se podría dar por seguro, entonces, que habrá menos agua que
en el pasado.
 DE AHI, la necesidad de ser precavidos, tal cual se expresó repetidamente
 en las reuniones que se realizaron en el área de Corfo, para hablar de la 
temática. La crisis está instalada y resulta imprescindible que los productores
no tomen decisiones apresuradas, bajo el riesgo de terminar en un verdadero 
fracaso económico. 
 
Editorial de La Nueva. del domingo 9 de marzo de 2014
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