LA IMPORTANCIA DE LLEGAR HASTA LA FEA

 In Destacados, Noticias

“Fueron muchos kilómetros hechos en pocos días, pero el viaje fue muy productivo e importante, pues nos permitió  conocer parte de la cuenca del río Colorado que nunca antes habíamos recorrido”.

Así resumió el ingeniero Marcos Aragón, gerente técnico de Corfo Río Colorado, su participación en una comitiva formada por miembros de distintos organismos que llegó hasta la laguna Fea, en el extremo noroeste de la provincia del Neuquén.

“Fue muy productivo para mí, como integrante de la zona de riego y, a su vez, como representante de la provincia de Buenos Aires en el seno del Coirco”, acotó.

El viaje fue organizado por el Comité Interjurisdiccional del Río Colorado y participaron, también, técnicos y funcionarios de las provincias de La Pampa, Neuquén y de la Comisión Nacional de Energía Atómica (Conae), para realizar un mantenimiento a la estación remota y evaluar la ubicación de otra estación de nivel en la zona.

Reconoció el ingeniero Aragón que la situación de la laguna Fea es un tema que preocupa en el seno del Coirco, donde se hace un seguimiento permanente desde 2004, cuando se puso el primer sensor.

Precisamente el ingeniero Aragón estuvo presente cuando técnicos de Evarsa se encargaron de reemplazar el sensor que ya no funcionaba en el interior de la laguna y reemplazarlo por otro.

También participó de la evaluación del sitio del arroyo Curamilio donde habrá de colocarse otro sensor, pero en este caso para medir el nivel del arroyo.

“Todos estos datos son muy importantes desde el punto de vista hidrológico para tener mayor previsibilidad”, comentó Aragón.

Puntualizó el gerente técnico de Corfo que, si bien la laguna es cerrada y no tiene ningún arroyo que nazca allí, en la vertiente sur el arroyo Curamilio recibe algunos aportes que luego habrá de entregar al Barrancas, uno de los dos afluentes del río Colorado.

A juicio de Aragón, es muy importante tener un control de estos sitios que se ubican en una zona muy sísmica, particularmente del lado de Chile, –donde se encuentra el complejo volcánico Laguna del Maulle–, que puede llegar a provocar alteraciones físicas de la ladera sur de la laguna Fea.

La situación, a su entender, es diferente a la ocurrida en la Carrilauquen, que desbordó en 1914, pero acotó que resulta fundamental estar prevenidos.

La laguna viene bajando su nivel desde que comenzó la crisis hídrica de 2010, a razón de prácticamente un metro por año.

“Supuestamente hay menos aportes de nieve en la cuenca, aunque igualmente hay que observar si las filtraciones aumentan o no”, dijo Aragón.

Destacó el trabajo de análisis que se realiza en el seno del Coirco y también los estudios a través de distintos convenios firmados con otros organismos, como la UBA, la Conae o la AIC, por citar algunos, de manera de no dejar nada librado al azar.

También resaltó la forma en que se trabaja en la cuenca.

“Antes se llegaba sólo con helicópteros. Hoy, afortunadamente, con la ayuda de un baqueano y de camionetas apropiadas es más sencillo que los profesionales puedan recorrer distintos lugares para hacer evaluaciones de diverso tipo”, dijo.

Finalmente, el ingeniero Aragón dijo que este viaje posibilitó definir algunos temas en los cuales las fotos satelitales o los planos no alcanzaban.

 

Print Friendly, PDF & Email

Start typing and press Enter to search